La Sagrada Familia

Habla Marko Ivan Rupnik: El arte y la Teología, la poesía litúrgica y la meditación al origen de una imagen que quiere ser un respuesta a la necesidad de luz en las relaciones familiares.

  • ¿Cómo nació este icono de la Sagrada Familia, quien la encargó y cuales indicaciones y contribuciones ha recibido en el mérito?

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“Esta obra me ha sido pedida por el Cardenal Ennio Antonelli responsable del Pontificio Consejo para las Familia que me ha pedido subrayar en ésta imagen la relación entre la Sagrada Familia y la Trinidad con una atención particular a los problemas de la familia en el mundo de hoy”.

  • ¿De cuál reflexión teológica ha partido, cuáles textos y cuáles imágenes ha tenido como punto de referencia para realizar este icono?

“Mi formación teológica me ha hecho ver las cosas en modo orgánico, es decir, considerar cualquier pregunta al interno de una visión de conjunto. He iniciado una reflexión sobre la Sagrada Familia partiendo de una mirada global sobre la historia de la salvación. Subrayo el término “mirada” porque el Oriente cristiano nos enseña que la teología estética, es decir, aquella del arte, no parte de la reflexión, o sea de las ideas, sino de las imágenes. Me ha venido inmediatamente a la mente las imágenes evocadas de los escritos de San Efrén el Sirio en sus Himnos sobre la Virgen María, sobre la Anunciación y sobre la Natividad. Luego no se pueden transcurar por su fuerza y por lo incisivo las Homilías marianas de Nicola Cabasilas quien vivió en el siglo XV. Partiendo de estas dos fuentes me ha sido inmediatamente clara la imagen de la Sagrada Familia como sujeto de la acción de Dios y de la apertura al mundo, a la humanidad, a la historia.

  • ¿Existen iconos de la Sagrada Familia en la cultura ortodoxa? ¿Y en la occidental?

“No, en la cultura ortodoxa no existen, en cuanto a su tradición iconográfica retiene suficientemente desarrollada la iconografía de José, María y Cristo en el contexto de las imágenes de la historia de la salvación. En la cultura occidental en cambio existen iconos de este tipo, sobre todo a partir del siglo XV y XVI. Además de obras de Miguel Ángel y Rafael mencionaría como otros ejemplos obras de Pier Francisco Florentino y Esteban Murillo. Es necesario de cualquier modo recordar que en muchas imágenes de la Natividad de siglos precedentes existe la relación entre la Trinidad y la Sagrada Familia”.

  • En este mosaico en forma de icono ¿Cuánto has sido fiel a la tradicional y en qué elementos has querido aportar alguna innovación?

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  • “Un artista que trabaja en el arte litúrgico no se encuentra en la oscilando entre tradicional e innovación. Se trata de hacer presente la fe de la Iglesia y no de un particular punto de vista personal. Entonces simplemente he buscado de poner en evidencia, a través de la composición, los gestos y los colores, aspectos de la fe que en esta mirada hoy me parece particularmente urgente comunicar”.

  • Explíqueme los materiales que ha utilizado en este mosaico y el significado de los colores, en particular aquellos más indefinidos como el manto de María y el vestido de José.

  • Los materiales usados son diversos: mármoles, granitos, piedras, esmaltes, oro. En sentido general pienso que conviene usar los colores según la tradición del primer milenio, cuando el sentido y el principio del color era prevalentemente teológico. En el segundo milenio, después de Duccio di Buoninsegna para entendernos, prevalece el criterio empírico, racional, científico. Pongo un ejemplo: el rojo, siendo el color de la sangre se convirtió en el color del hombre, de la humanidad. En cambio en los primeros siglos, el rojo era considerado el color de Dios, del divino, en cuanto la sangre, según la tradición bíblica, es el lugar de la vida y la vida pertenece a Dios, solo Dios es el Señor de la vida.

  • María tiene un manto de tonalidad roja que deriva del uso del travertino exactamente para indicar que, a través de su divina maternidad, ha sido divinizada, su túnica en cambio es azul en cuanto representa su humanidad. En Cristo vemos los dos colores exactamente opuestos, la túnica roja para indicar que Él es Dios y el manto azul para indicar que Él ha asumido la naturaleza humana. José, según la Tradición, lleva la túnica amarilla en cuanto hombre de santidad y justicia y está cubierto con un manto verde que es símbolo de la creación.

  • ¿Cuál es la función de José? Que hace el Niño con la mano izquierda?

  • “José está junto a la Virgen Madre con la mirada dirigida al cielo que se abre y del cual aparece la mano del Padre: una mano totalmente abierta, que no tiene nada para sí, que hace resbalar sus dones sobre la humanidad. De esta mano viene su Vida, el Espíritu Santo, don por excelencia de Dios, lengua de fuego que desciende sobre María. José es el hombre justo que ha cumplido todo lo que Dios le pide y empuñando una rama seca, que simboliza la raíz de Jesé, espera el cumplimiento de la promesa de Dios. José contempla el origen, la fuente de cada paternidad que es el Padre que está en los cielos. La actitud de José es muy diferente respecto a la actitud de María madre de Jesús y eso en la iconografía de la Sagrada Familia es de fundamental importancia. Jesús a través de las manos de María desciende en el mundo, como si se tratara de una escalera entre la tierra y el cielo. Por eso el Niño con su mano izquierda abre tiernamente el manto protector de María y entra en el mundo. Él es el Verbo de Dios que en la mano derecha tiene el rotulo exactamente para indicar la unidad del Verbo y del cuerpo, es decir, de la humanidad de Cristo. Al mismo tiempo alude a su misión de cumplir la voluntad de Dios, como está escrito en el rotulo mismo”.

  • ¿Cuál es el sentido del espacio ojival interno y externo en el cual están inseridos María, Jesús y José?

“En el arte no se puede y no se debe explicar todo, es exactamente esta la fuerza de la imagen: explicando demasiado se reduce el significado de éste. La obra de arte encierra un evento, el sucederse de algo que es muy complejo, más profundo y vital de su simple significado”.

  • En el icono de la Sagrada Familia por usted realizado la mano de Dios está expuesta a la izquierda para dejar espacio a José, circundado de luz dorada del cielo pero no es alcanzado por la flama roja del Espíritu Santo: ¿Cómo y porque ha llegado a esta solución?

“En este modo he dejado de manifiesto el ase entre Dios Padre, La Madre de Dios (Teotokos) y el Hijo Jesucristo, verdadero Dios y verdadero hombre. Al mismo tiempo José viene colocado en la justa posición, designando su rol de autorizado custodio en el cual su actitud fundamental es la contemplativa, de mediación y servicio antes que de posesión”.

EFREN EL SIRIO CATOR DE LA SAGRADA FAMILIA

Detrás del icono de Padre Marko Ivan Rupnik la lectura continuada y profundizada de un Padre de la Iglesia oriental quien vivió en el siglo IV en Siria.

“Como al inicio Eva nace de Adán sin unión carnal, así es en José y María, la virgen su esposa. Eva puso en el mundo al homicida Caín, María al Vivificador. Aquella dio a luz a aquel que derramó la sangre de su hermano, ésta aquel cuya sangre fue derramada por sus hermanos. Aquella puso en el mundo aquel que huía tembloroso (cf Gn 4,12) a causa de la maldición de la tierra, ésta aquel que tomó sobre si la maldición y la clavó sobre la cruz (cf Col 2, 14). La concepción de la Virgen nos enseña que quien, sin unión carnal, generó a Adán de la tierra virginal ha también formado sin unión carnal el segundo Adán en el seno de la Virgen. El primer Adán ha regresado al seno de su madre (la tierra); en cambio, por obra del segundo Adán, que no ha regresado al seno de la tierra, aquel que había sido sepultado en el seno de su madre, ese mismo fue sacado fuera” Efrén el Sirio, Comentario al Diatessaron II, 2).

“Cómo te llamaré, oh extranjero que llegaste a ser uno de nosotros? Te llamaré acaso hijo, te llamaré hermano, te llamaré esposo, te llamaré Señor, tu que has dado a luz a tu madre en otro parto de las aguas? (Efrén el Sirio, Himnos sobre la Natividad 16,9)

“El Hijo del Altísimo vino hizo su morada en mi, y yo me convertí en su madre. Como yo he dado nacimiento a El –su segundo nacimiento- así también Él me dio nacimiento a mi una segunda vez. El endosó su vestido de madre –su cuerpo; yo endosé su gloria” (Efrén el Sirio, Himnos sobre la Natividad 16,11)

“El verbo del Padre vino de su seno y revistió el cuerpo en otro seno. De seno a seno el procedió y los senos castos fueron colmados de él. Bendito Aquel que hizo su morada en nosotros” (Efrén el Sirio, Himnos sobre la Resurrección 1,7)

“Mi boca no sabe cómo llamarte oh Hijo del Viviente. Si me atrevo a llamarte hijo de José tiemblo, porque tú no eres semilla de él. Pero negar su nombre me da miedo, porque es a él que he sido dada como esposa. Si bien tú eres Hijo de Uno, te llamaré hijo de muchos porque no son suficientes para ti millones de nombres: tú eres el Hijo de Dios pero también hijo del hombre, e hijo de José, hijo de David e hijo de María. Quien ha hecho a aquel que no tiene lengua el Señor de las lenguas? A causa de tu concebimiento puro me calumnian los malvados. Se tú, oh santo, el defensor de tu madre. Muestra prodigios que los persuadan sobre el origen de tu concebimiento. Por tu causa todos me odian, oh tú que a todos amas. Heme aquí perseguida por haber concebido y dado a luz al único refugio de los hombres. Que se alegre Adán porque tú eres la llave del paraíso. He aquí que se estremece el mar contra tu madre, como contra Jonás. He aquí que Herodes como una ola furiosa quiere ahogar al Señor de los mares. ¿A dónde debo huir? Enséñamelo tú, oh maestro de tu madre. Huiré contigo para obtener la vida, por medio de ti, en cada lugar. Contigo la fosa no es más fosa, porque en ti se sube al cielo. Contigo el sepulcro no es más un sepulcro, porque tú eres también la resurrección” (Efrén el Sirio, Himnos sobre la Natividad 6, 1-6).

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