FRUTOS DE SANTIDAD

"Sean santos como mi Padre es Santo"

Mt 5, 48"

Origen de la Iglesia

El origen de la Iglesia es más antiguo que la conquista de América. El cristianismo (según Ivanov) viene a América en un momento histórico-cultural de una época crítica, del primado de la doctrina, del primado de la idea, de la elaboración intelectual que precedía a la vida. Esto quiere decir que primero se hace un proyecto y luego se lleva a cabo. En donde el centro es el individuo.

La propuesta iconográfica busca inspirarse en una época que no ha existido antes en América. Solamente en cuanto somos un único organismo, junto con los coptos, etíopes, bizantinos y latinos del primer milenio.

 

La evangelización de los “indios” en el Reino de la Nueva España se hacía en el modo paraimperial: con sangre, con espada, con violencia. Sin embargo, en 1531 la labor realizada por los primeros evangelizadores comenzaba a dar sus frutos, así lo reporta el relato del Nican Mopohua: “Diez años después de la conquista de la Ciudad de México (Tenochtitlán), cuando ya estaban depuestas las flechas, los escudos, cuando por todas partes había paz en los pueblos. Así como brotó, ya verdece, ya abre su corolla la Fe, el conocimiento de aquel por quien se vive: el verdadero Dios” Bastó una imagen, una imagen no barroca ni del renacimiento, una imagen impresa en un ayate. La aparición de la Virgen de Guadalupe señala el momento clave de la evangelización. “La perfecta siempre Virgen María, madre del Verdadero Dios por quien se vive, el creador de las personas”

Mosaico Parroquia Santa Maria de Guadalu
Mosaico Parroquia Santa Maria de Guadalu

FRUTOS DE SANTIDAD

Mosaico Parroquia Santa Maria de Guadalu

La predicación apostólica tuvo sus frutos gracias a la labor evangelizadora de los misioneros, pero no fue sino hasta la aparición de la Virgen de Guadalupe, cuando se lleva a cabo la evangelización en masa, y todo gracias a una imagen.

Imagen en la cual aparece un símbolo que será muy importante.

Nahui – Ollin

En la famosa Piedra del Sol, esa famosa pieza que condensa parte de la esencia de esta cultura, está plasmado en su centro el Nuhui-Ollin, uno de los símbolos más poderosos de la mitología mesoamericana. Este signo engloba la concepción del universo, del tiempo y del espacio de la cultura nahua. Es el eje del cual parte los 4 rumbos del universo y su centro representa el punto justo de encuentro entre el cielo y la tierra.

Es llamado el quinto sol, porque, según esta cosmovisión, nuestra era fue precedida por otras cuatro. Hasta ese momento las cuatro fuerzas primordiales del universo: agua, tierra, fuego y aire, predominaron en su respectiva edad o sol. La oposición que surgió entre esas fuerzas cósmicas, simbolizadas por 4 divinidades, dio como resultado varios cataclismos que acabaron con estas eras anteriores.

En la quinta edad cósmica es donde fue posible la vida por una cierta armonía, y no el predominio de los anteriores elementos. El tiempo en esta quinta edad está sometido a la influencia sucesiva de cada uno de los 4 rumbos del universo, como una especie de síntesis armónica.

Este mismo símbolo, una flor de 4 hojas, es también parte de la mitología sobre Quetzalcóatl, quien al alcanzar la sabiduría se inmoló y su corazón se volvió un haz de luz que subió al cielo,  transformándose en un astro, Venus.

Durante el ciclo vital, el corazón, cuyo símbolo es también el Nahui Ollin, debe alcanzar su florecimiento, es decir, debe llegar a ser un “corazón florido”. El nombre de este sol es Nahui Ollin, el cual rige hoy a la humanidad

Mosaico Parroquia Santa Maria de Guadalu

Un punto de encuentro

La significativa coincidencia de la presencia del Nahui Ollin en el manto de la Virgen de Guadalupe, que además aparece sistemáticamente. La Flor de los 4 pétalos es una presencia activa de la simbología azteca, fenómeno ampliamente desmenuzado en un artículo de Filo Zitlaxochitzin. Y aunque dicho texto concentra la posibilidad de que el manto hubiese sido pintado por un indígena, lo importante es que quizá el más medular símbolo azteca fue, y continúa siendo, un notable vínculo entre la religiosidad contemporánea de México y sus raíces prehispánicas.

En su discreción, esta flor de 4 pétalos, el Nahui Ollin se erigió en una significación religiosa que si bien quizá facilitó la conquista, unificó una identidad colectiva que hasta hoy persiste desde los ecos de una visión espiritual milenaria.

1 Caimán. 2 Viento. 3. Casa. 4 Lagarto. 5 Serpiente. 6 Calavera. 7. Ciervo. 8 Conejo. 9 Agua. 10 Perro. 11 Mono. 12 Hierba. 13 Caña. 14 Jaguar. 15 Águila. 16 Buitre. 17 Ollin. 18 Cuchillo de pedernal. 19 lluvia. 20 Flor.

Mosaico Parroquia Santa Maria de Guadalu
Mosaico Parroquia Santa Maria de Guadalu

Frutos de Santidad

  • San Juan Diego Cuauhtlatoatzin

  • San Felipe de Jesús

  • San Cristóbal Magallanes

  • San José Sánchez del Rio

  • Santa Rosa de Lima

  • San Juan Pablo II

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